La Deuda como problema ético y moral

Ante una DEUDA que alimenta una realidad de muerte de personas que son utilizados como los depositarios de unos compromisos que ellos jamás han asumido, cabe una postura ética de defensa de la dignidad de la persona humana por encima otras consideraciones.

¿HAY QUE PAGAR LA DEUDA?

¡NO!, ... es una DEUDA INJUSTA

Es verdad que nos parece de justicia que lo primero que hay que hacer es cumplir el contrato. Pero no todos los contratos son iguales. Algunos hay que revisarlos, otros son inválidos (usura) y en otros no se puede exigir su ejecución (si el deudor está en situación de extrema necesidad).

¿Qué exige la justicia? Si ellos pagan, se cumple la ley del derecho de propiedad, pero se conculca el derecho a la libertad y a la vida. Si no pagan, nos "roban"el dinero dicen unos, pero si pagan, les "robamos" la vida, decimos otros. Si dos derechos entran en conflicto debe prevalecer el más importante: ¡la vida antes que la deuda!

 

¡NO!, ... es una DEUDA INMORAL:
Usada en derroche y represión desde la irresponsabilidad de los deudores (compra de armamento y de proyectos privados para enriquecerse) y de los acreedores (¿por qué no investigaron las posibilidades recibir la devolución de lo prestado como cualquier buen profesional? ¿Sabían que era impagable?)

Aumentada por la usura, con intereses fluctuantes (al comienzo del 4 %, alcanzan a veces el 20 %).

Originada y mantenida en un sistema que hace que los pobres sean cada vez más pobres. Mientras suben los intereses, bajan los precios de las materias primas del mundo del Sur, de manera que lo que venden vale cada vez menos en relación a lo que compran.
 
 

¡NO!, ... es una DEUDA IMPAGABLE

Cuando contraemos un préstamo, recibimos el dinero directamente, y cuando lo devolvemos, lo hacemos conforme a unas condiciones previamente pactadas. Si no se puede hacer frente a estas obligaciones, se va a la quiebra y un tribunal evalúa la situación del deudor pudiendo declararle insolvente.

En la DEUDA no es así. Si un país recibe un préstamo, los ciudadanos no son informados sobre el uso del mismo y sobre las condiciones de la devolución. Además, no pueden pedir que se les declare en quiebra porque no hay árbitros a tal efecto.

¡NO!, .... es una DEUDA PAGADA

Los países del Norte en el año 1995 dieron al Sur como Ayuda Oficial al Desarrollo 51.560 millones de dólares. Los países del Sur pagaron esa cantidad multiplicada por 5 a los del Norte en concepto de Deuda.

Los países del Sur han pagado al Norte cantidades muy superiores a la deuda en concepto de intereses que, como vimos aumentan. Si sumamos al dinero que paga el mundo del Sur en concepto de utilidades e intereses, la fuga de capitales y las ganancias de los países industrializados por el comercio desigual (deuda histórica), se llega a la conclusión de que el Tercer Mundo no es deudor, sino acreedor. Además muchos fueron expoliados de sus riquezas naturales (deuda ecológica) y los productos que exportan son constantemente devaluados por imposición de los acreedores.

¿Quién debe a quién? No es nuestro perdón, sino nuestra restitución lo que se necesita para devolver la dignidad y la libertad a mil millones de personas.

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