LOS SEGLARES CLARETIANOS, "COMUNIDAD DE CONTRASTE" (cf. Hch 2,43)
Mensaje de la IV Asamblea General
(Campinas, Brasil 9-18 de julio de 1995)Queridas y queridos seglares claretianos:
Desde Campinas, donde estamos celebrando la IV Asamblea General del Movimiento, les enviamos nuestro saludo cordial y fraterno. Durante los 10 días que ha durado nuestra Asamblea les hemos recordado muchas veces y hemos experimentado el apoyo de su cariño y de su oración.
En estos días hemos evaluado la situación del Movimiento y de la gestión del consejo general; hemos compartido experiencias significativas del compromiso laical claretiano; hemos reflexionado sobre las tendencias actuales del mundo y de la Iglesia en orden a detectar los desafíos que nos presentan; hemos trazado algunas líneas de acción para dar respuesta a esos desafíos y hemos elegido un nuevo consejo general, que coordinará y animará al Movimiento durante los cuatro próximos años.
I. EVALUACIÓN DEL ESTADO DEL MOVIMIENTO
Las memorias presentadas por el consejo general saliente y los informes de las regiones y de algunos grupos que todavía no están integrados en ninguna región nos han servido de guía para evaluar la situación actual del Movimiento. A través de este material informativo y de los intercambios personales, hemos logrado hacernos una imagen del estado del Movimiento. Una imagen que presenta, como es natural, luces y sombras.Los núcleos principales en los que se concentran tanto las luces como las sombras son los siguientes.
- Identidad
Durante la asamblea hemos vuelto a plantearnos preguntas tan elementales y decisivas como esta: ¿que es, en realidad, el seglar claretiano? ¿Qué elementos configuran su identidad?. E1 tema de la identidad ha surgido desde dos frentes: en primer lugar, desde nosotros mismos al preguntarnos cómo entendemos y vivimos el carisma y la misión específica del seglar claretiano y, en segundo lugar, desde las personas ajenas al Movimiento. También ellos, sobre todo los miembros de otras ramas de la familia claretiana, nos preguntan por nuestra identidad.Con respecto al primer enfoque, tenemos en algunos documentos y sobre todo en el Ideario, que se abre con este tema, puntos de referencia para entender a nivel teórico nuestra identidad. Seguramente que algunas personas y grupos no han aprovechado suficientemente estos recursos. Sin embargo, presentimos que el problema , más que a nivel de ideas, se manifiesta en el ámbito de nuestro estilo de vida y de nuestro compromiso de misión.
Algunas personas y comunidades del Movimiento no ofrecen una imagen suficientemente precisa y atractiva que pueda convocar a personas que están buscando una comunidad misionera en la que puedan vivir con radicalidad su compromiso cristiano.
- Pertenencia.
Estrechamente relacionado con el tema de la identidad está del de pertenencia al Movimiento. Se trata de un problema que nos viene preocupando desde que en 1979 el Movimiento, en fidelidad al Vaticano II, emprendió el rumbo actual.Sin negar el pluralismo que debe caracterizar a toda agrupación cristiana, advertimos ciertos casos de sincretismo en cuanto a doble pertenencia en relación con movimientos cuya espiritualidad, modelo de iglesia y acción evangelizadora no concuerdan mucho con los del Movimiento de Seglares Claretianos.
- Formación
La identidad y la calidad de la vida laical claretiana y de sus compromisos depende en gran medida de la seriedad con se haya llevado el proceso de formación inicial de quienes se integran al grupo y del proceso de formación continua que deben asegurar, ante todo, el grupo mismo, y solidariamente los consejos regionales y general.Mientras algunos grupos han dado gran importancia a la formación, hay otros en los que es un aspecto irrelevante. Igualmente, en algunos casos por falta de iniciativa y en casi todos por carencia de recursos económicos, los consejos regionales y el mismo consejo general no han podido ofrecer a los grupos el apoyo necesario en el área de la formación.
- Aspectos demográficos.
Los datos ofrecidos en las memorias del consejo general y en los informes de las regiones demuestran que el crecimiento numérico del Movimiento es muy lento. Todavía no ha vuelto a alcanzar el techo de los primeros fervores, en los años ochenta. Esto nos remite al tema de la identidad y nos lleva a preguntarnos si nuestro perfil misionero es suficientemente claro y convocante. Es cierto que lo más importante no es el número, sino la calidad, pero, habiendo tanta necesidad de obreros para la mies, es preocupante comprobar que el ala laical del ejército de evangelizadores soñado por Claret, está todavía muy poco desarrollada.Por otro lado, los miembros del movimiento tienen una edad media bastante elevada. Lo que puede significar, además de lo insinuado en el párrafo anterior, una desconexión con las pastoral juvenil y vocacional de la familia claretiana.
- Compromiso social.
Los informes de los grupos al presentar la realidad del respectivo país o región han acentuado las situaciones de pobreza y marginación que viven grandes sectores sociales. Sin embargo, al describir, a renglón seguido, sus compromisos de evangelización, no aparecía como prioritario su compromiso en esos sectores. Sabemos que hay grupos y personas del movimiento seriamente comprometidos en la defensa de la justicia, la paz, la ecología y los derechos humanos y en la lucha contra la pobreza y contra otros modos de marginación y exclusión social. En esta misma asamblea hemos recibido hermosos testimonios de ello. Sin embargo no podemos asegurar que la opción por los pobres sea uno de los pilares fundamentales del compromiso de los seglares claretianos. Y de no ser así, resulta grave, porque somos seguidores de Jesús de Nazaret, enviado por el Padre y ungido por el Espíritu para anunciar la Buena Noticia a los pobres y la liberación a los cautivos (cf. Lc 4,18).
- El servicio de animación
E1 servicio de animación que debe prestar el consejo general del movimiento, se ha visto mermado por varios motivos, todos ellos ajenos a la generosa voluntad del equipo cesante:
E1 Movimiento está todavía lejos de lograr la autofinanciación. Hemos visto que para publicar el Comentario al Ideario y para financiar esta IV Asamblea ha sido necesarias importantes ayudas de la Congregación de Misioneros.
- a)
- Por no estar liberados, ni siquiera a medio tiempo, ninguno de los tres miembros del consejo.
- b)
- Por carecer de los recursos económicos necesarios para visitar a los grupos y regiones y organizar encuentros regionales o interregionales, así como cursos de formación y capacitación de líderes del movimiento.
- Los asesores religiosos.
Otro tema que ha aflorado durante estos días bajo diversos aspectos, es del de los asesores religiosos del Movimiento.
- a)
- Constatamos con gratitud el servicio generoso y eficiente de algunos asesores.
- b)
- Seguimos experimentando dificultades para encontrar asesores que sintonicen con el movimiento, lo conozcan, lo valoren y estén capacitados para prestar el servicio que se les pide.
- c)
- Existe un cierto desconocimiento del rol de asesor, tanto por parte nuestra como de los mismos asesores.
- d)
- La repercusión negativa que tienen para el grupo tanto la carencia de asesores, como el protagonismo y la centralidad de algunos de ellos, evidencia la falta de líderes seglares que den consistencia propia al grupo, eliminen la dependencia y reduzcan el asesoramiento a aspectos típicamente sacerdotales o que el grupo todavía no puede resolver por sí mismo .
- La puesta en práctica de los acuerdos de las Asamblea Generales.
Casi ninguna de las regiones al presentar su informe sobre el cuatrienio ha hecho referencia a cómo se recibieron y se pusieron en práctica las conclusiones de la III Asamblea General. Sabemos que algunas regiones han dedicado una de sus asambleas a estudiarlas y aplicarlas a su realidad, pero también consta que en otras han pasado desapercibidas.Por ello creemos necesario establecer mecanismo para llevarlas a la práctica , seguir el proceso y evaluarlo periódicamente a nivel de región y en la siguiente asamblea general.
II. DESAFÍOS QUE NOS PRESENTAN LAS TENDENCIAS ACTUALES DEL MUNDO Y DE LA IGLESIA.
Con la ayuda de dos expertos, dedicamos dos jornadas de nuestra asamblea a reflexionar sobre la situación y las tendencias actuales del mundo y de la Iglesia.
- E1 mundo.
Hemos tomado conciencia de que vivimos en un mundo interdependiente y globalizador que descaracteriza las propias realidades bajo el poderoso influjo de tres factores o corrientes fundamentales:
Nos sentimos especialmente interpelados por las siguientes características de la cultura en que vivimos y del sistema neoliberal:
- En lo cultural, junto a vestigios de un pasado premoderno, la amalgama de la cultura moderna y posmoderna con sus dosis de racionalismo, por una parte, y de relativismo, fragmentación y subjetivismo, por otra.
- En lo político, con la caída del socialismo real, la configuración de un mundo bipolar y el auge neoconservador que promueve democracias duras y controladas, debilita los movimientos populares y cierra el camino a otras alternativas políticas.
- En lo económico, el predominio del neoliberalismo, un sistema que presume de haber logrado la sociedad del bienestar y se atreve a declarar el "fin de la historia", sin darse cuenta de que es un "final feliz" sólo para unos pocos y de que se ha extendido y agravado la situación de los más pobres.
- E1 individualismo egoísta, que nos propone una visión del ser humano, no como persona, sino como individuo que calcula y busca racionalmente el propio interés, incluso cuando trabaja por el bien común.
- E1 afán de lucro, resorte clave que dinamiza al sistema y caracteriza al espíritu del neoliberalismo.
- La competencia como ley de vida, que tiende a ver a los demás como adversarios, a eliminarlos o a ponerlos bajo los pies.
- E1 eficacismo; lo que importa es el rendimiento y no las personas; lo que importa es la eficacia de las acciones y no tanto su equidad y su justicia.
- La Iglesia.
La Iglesia en su globalidad está sometida a la tragedia de ser estructuralmente y, a veces, también ideológica y pastoralmente una ins titución premoderna que vive atónita o distraida en medio de un mundo muy complejo caracterizado por 1a modernidad y la posmodernidad.Después del giro que el Vaticano II dió a la lglesia sacándola de posturas defensivas y hostiles al mundo para ponerla a dialogar con él, se advierte ahora un intento de vuelta atrás, hacia posturas de seguridad y hasta de superioridad.
Hemos tomado conciencia de que el proyecto restauracionista que predomina hoy en la Iglesia universal, se está adue¤ando también de América Latina, que es el continente en que vive el mayor número de seglares claretianos.
Vemos también cómo la hermosa utopía de la reestructuración de la Iglesia entera a partir de las bases y concretamente de las CEBs, se va apagando y comenzaínos a entrar de nuevo en un modelo de Iglesia piramidal, que tiende a encerrarse en sí misma y a dar la espalda a las realidades temporales, olvidando que su razón de ser no es ella misma, sino abrir caminos al reino de Dios en el mundo.
- Los Desafíos
En este contexto de mundo y de Iglesia, los seglares claretianos sentimos como voz el Espíritu y como desafío mayor, englobante y matriz de cualquier otro desafío, la urgencia de ser "comunidad de contraste"(cf Hch 2,43), que encarne y proclame, sobre todo con su vida, los valores de comunión, solidaridad, gratuidad y servicio desinteresado en medio de la sociedad neoliberal que se muestra triunfal, satisfecha y egoísta y niega los valores que dieron sentido a la vida de Jesús y dan también sentido a la vida de sus seguidores.Dentro de este desafío global, nos sentimos especialmente interpelados por estos otros:
- Reafirmar y desarrollar nuestra identidad de seguidores de Jesus al estilo de Claret y animados por su mística misionera .
- Desarrollar un proceso de formación integral que abarque tanto el área bíblica, teológica y pastoral, como la social, politica, económica, sindical y cultural, a fin de:
- Comprender e interpretar con sentido crítico y a la luz del magisterio reciente el complejo y desconcertante mundo en que vivimos.
- Desenmascarar sus tácticas y el uso interesado de los medios de comunicación social.
- Ser realmente,con humildad y con lucidez, "comunidad de contraste" y voz profética en el mundo y en la Iglesia.
- Comprometernos en la vivencia y en el desarrollo de un modelo de Iglesia comunión que se ubique, como el grupo inicial de Jesús, en el lugar social de los pobres y los excluídos.
- La urgencia de comprometernos en los centros neurálgicos para la transformación de la sociedad y de la Iglesia, como:
- E1 ámbito de la política, partidista o no partidista, como el sindicato, las organizaciones populares y de defensa de la justicia, la paz, la ecología y los derechos humanos .
- Las comunidades eclesiales de base (CEBs) y otras comunidades cristianas que encarnen y promuevan un modelo de Iglesia de comunión, de igualdad y de participación.
- Los modelos o paradigmas culturales, que son verdaderas palancas del cambio social por la gran influencia que tienen en el el modo de ser. de pensar y de conducirse de la gente.
- Los MCS actualmente manejados por los poderosos en beneficio propio y para crear el modelo de hombre que le interesa al sistema vigente.
- La educación, formal o informal, como medio de la transmisión de la cultura y de la socializacion de las nuevas generaciones en l¡nea de evanqelio y en contraste con las pretensiones del sistellla neoliberal.
- La familia, cada día más desintegrada por la falla preparación y acompañamiento de las parejas y por el acoso disolvente de la cultura moderna y del espíritu neoliberal.
- Especial atención ha prestado la asamblea al desafío del mundo urbano, al que pertenecemos la mayor parte de los seglares claretianos.
Como dice nuestro hermano Pedro Casaldáliga en su carta a la Asamblea, "Cada vez más campo y ciudad se interfieren. La inmensa mayoría de la población urbana, suburbana, marginada, de las grandes ciudades de nuestra América, es población arrancada del campo, prohibida en el campo y por eso mismo desarraigada de la tierra y de la cultura y de la religión". Es precisamente ahí, en ese punto de interferencia donde los seglares claretianos encontramos un gran desafío para nuestro compromiso cristiano.Sentimos igualmente el desafío del desemple que afecta duramente a grandes sectores de la población urbana y rural.
- Y. finalmente, lo que es primero y alma de todo: la espiritualidad. La pasión por el seguimiento de Jesús y el afán por continuar su misión en mundo complejo y caótico, que nos hace sentir pequeños e impotentes, Nos llevan a reforzar nuestra espiritualidad; una espiritualidad verdaderamente laical y misionera, que no conoce fisura entre fe y compromiso, entre contemplación y acción transformadora y que, a la vez, sabe encontrar espacios y tiempos fuertes para "estar con El"(cf.Mc 3,13).
III. LINEAS DE ACCION
La IV Asamblea General del Movimiento pide al consejo general y a los consejos regionales que en sus planes de animación para los cuatro próximos añostengan muy en cuenta impulsar las siguientes líneas de acción. Igualmente pide a los grupos que, a la hora de elaborar su proyecto, traten de asumir estas mismas líneas de acción.
- Identidad
Profundizar en la reflexión personal, en las reuniones de grupo y en las asambleas regionales el tema de la identidad del seglar claretiano, sirviéndose del Ideario y del comentario al mismo, convencidos de que nuestra mejor aportación a la comunidacl ec lesial y a la causa del Reino es desarrollar el carisma y la misión que hemos recibido como don del Espíritu. Discernir personal y comunitariamente si los compromisos que el grupo y sus miembros desarrollan son realmente los que mejor corresponden a la misión del seglar claretiano, respetando, naturalmente, los carismas y cualidades de las personas.
- Formación
Las fallas y necesidades que hemos detectado a la hora de evaluar la formación y nuestra capacitación para una evangelización de vanguardia, exigen del consejo general, de los consejos regionales, de cada grupo y, sobre todo, de cada seglar claretiano, un mayor esfuerzo formativo.
- a)
- Pedimos al consejo general que siga dando a la revista "Seglares Claretianos" un marcado carácter formativo y que organice encuentros interregionales de formación de líderes del Movimiento. Este último es un punto en el que ya han insistido asambleas anteriores y ha sufrido sucesivos aplazamientos, a pesar de su carácter de urgencia.
- b)
- Es conveniente que los consejos regionales, a su vez, den carácter formativo a las asambleas de la región y, en la medidade sus posibilidades, organicen otros encuentros de tipo formativo, atendiendo, no sólo a lo más específico del seglar claretiano, sino a todas las áreas formativas mencionadas anteriormente.
- c)
- Cada grupo ha de dar relevancia en su proyecto a la formación y ha de cuidar esmeradamente el discernimiento y el proceso formativo de los nuevos miembros, Sin dejarse tentar por el afán de crecimiento numérico.
- d)
- El seglar claretiano ha de incluir en su proyecto personal la participación en centros y actividades de formación en áreas que le sean útiles para su vida y su misión evangelizadora organizadas por otras instituciones.
- Modelo de Iglesia
En comunión con las comunidades cristianas, con la parroquia y la Iglesia local, hemos de asumir compromisos que contribuyan a desarrollar el modelo de Iglesia comunión, participativa y misionera, en la que el seglar reciba un trato igualitario y pueda asumir las responsabilidades y los derechos que les corresponden.
- Compromisos de misión
En cuanto al compromiso de misión, cada seglar claretiano y cada grupo, de acuerdo a su propia realidad y al medio en que vive, ha de priorizar:
- a)
- Los compromisos de misión que mejor encarnen la opción de Jesús por los pobres, la defensa de los excluídos y de sus derechos. Esto exige erradicar de nosotros mismos el espíritu de individualismo, insolidaridad, competencia y consumismo que el sistema y la cultura reinantes nos han infiltrado.
- b)
- La presencia y el compromiso en los puntos neurálgicos de transformaci6n de la sociedad y de la creación del llombre nuevo que nace del Evangelio. Concretamente en los ámbitos del trabajo, de la política, del sindicalismo y de las organizaciones populares,de las CEBs y de los medios de creación y transmisión de la cultura, como la familia, la educación formal e informal y los MCS. Despertar en nosotros y en los demás el sentido crítico ante el sistema neoliberal y ante los MCS que son uno de sus instrumentos de influencia más poderosos. Desenmascarar sus mensajes.
- c)
- Los que vivan en el mundo urbano han de buscar la manera de hacerse presentes entre los emigrados y entre los que sufren otros tipos de exclusión y de marginación.
- Espiritualidad
Esta IV Asamblea invita a todos los seglares claretianos a profundizar en el conocimiento y en la vivencia de la espiritualidad laical claretiana para que lo que tan bellamente describen nuestros documentos, se haga realidad y sea el motor que dinamice la vida y el compromiso de esta rama laical de la familia claretiana, siendo agentes de liberación en contíllua respuesta las urgencias y necesidades de las personas de nuestro tiempo.
- Autofinanciación
Para garantizar una coordinación y animación más eficaces por parte del consejo general y de los consejos regionales, es necesario organizar mejor y fortalecer la economía del Movimiento. Dichos consejos arbitrarán las medidas más eficaces para impulsar la comunicación de bienes y lograr la autofinanciación del Movimiento. En este caso resulta imprescindible la colaboración de los consejos regionales y de los grupos.